En un contexto agrícola marcado por el cambio climático y la búsqueda de soluciones sostenibles como la agroecología, los extractos de algas marinas se imponen como aliados naturales para reforzar la vitalidad de los cultivos. Utilizados en forma de biostimulantes, actúan en sinergia con las plantas para estimular su crecimiento, mejorar su resiliencia y optimizar la asimilación de nutrientes.
Derivados de algas pardas, rojas, verdes o microalgas, estos productos aportan una respuesta concreta a los desafíos agronómicos actuales. A través de esta página, aprenda más sobre los biostimulantes a base de algas: su funcionamiento, sus beneficios, las especies utilizadas y las buenas prácticas de aplicación.
Biostimulante a base de algas: una solución natural para reforzar sus cultivos
Un biostimulante es un producto de origen natural destinado a reforzar las funciones fisiológicas de las plantas sin sustituir a los fertilizantes o a los productos fitosanitarios. Actúa sobre el vigor, la nutrición, la tolerancia al estrés abiótico o la calidad de los cultivos. Los biostimulantes no nutren directamente a la planta: estimulan su funcionamiento para optimizar su potencial. Y entre las diferentes familias existentes – extractos vegetales, aminoácidos, microorganismos… – los biostimulantes a base de algas ocupan un lugar especial.
Ricos en compuestos bioactivos, oligoelementos y polisacáridos, los extractos de algas marinas se utilizan desde hace varias décadas en los itinerarios técnicos agrícolas. Hoy en día, a menudo formulados en solución líquida, los biostimulantes a base de algas se integran en una lógica de sostenibilidad y agricultura razonada. Su eficacia se basa en efectos estimulantes y protectores, adaptados a numerosos tipos de cultivos.

¿Cómo mejoran los biostimulantes a base de algas la salud de las plantas?
Los extractos de algas marinas actúan sobre varios mecanismos fisiológicos para reforzar la vitalidad de las plantas. Estimulan la actividad enzimática, favorecen la producción de compuestos antioxidantes y activan las vías de señalización relacionadas con la defensa de los vegetales. Así, estos mecanismos refuerzan la tolerancia al estrés abiótico (sequía, calor, salinidad, frío), un desafío cada vez más importante en la agricultura.
Los biostimulantes a base de algas también mejoran la absorción de los elementos minerales, especialmente de los oligoelementos como el hierro, el cobre o el zinc. Al apoyar el sistema radicular y aumentar la disponibilidad de nutrientes, favorecen así un crecimiento más uniforme y una mejor nutrición de las plantas.
Pueden aplicarse por vía foliar o a través del agua de riego, en momentos clave del ciclo vegetativo: rebrote, prefloración, fases de estrés o post-plantación. Su uso a menudo permite mejorar la calidad y el rendimiento agrícola, al tiempo que reduce la dependencia de ciertos insumos convencionales.
¿Qué tipos de algas se encuentran en estos productos?
Los biostimulantes a base de algas se elaboran a partir de especies marinas ricas en compuestos bioactivos: polisacáridos, aminoácidos, hormonas naturales y oligoelementos. Se distinguen tres grandes familias de algas según su pigmentación y composición, así como las microalgas, cada vez más presentes en algunas formulaciones.
Algas pardas: las más utilizadas en agricultura
- Ascophyllum nodosum: recolectada en las costas del Atlántico Norte, es conocida por su riqueza en alginatos, manitol, florotaninos y citoquininas. Favorece el crecimiento radicular, mejora la floración y refuerza la tolerancia al estrés abiótico.
- Ecklonia maxima: originaria de las zonas templadas del hemisferio sur, se distingue por su alto contenido en auxinas naturales, que estimulan el enraizamiento y el desarrollo vegetativo.
Otras algas pardas como Laminaria o Fucus pueden utilizarse por su contenido en polisacáridos complejos y oligoelementos.
Algas rojas y verdes: fuentes complementarias
- Algas rojas y verdes: fuentes complementarias Las algas rojas, como Palmaria palmata y Chondrus crispus, se caracterizan por pigmentos específicos (ficoeritrina) y polisacáridos sulfatados beneficiosos para la estimulación de las defensas naturales.
- Las algas verdes, como Ulva lactuca o Enteromorpha intestinalis, son más ricas en clorofila y pueden utilizarse tanto por su aporte de proteínas como por su efecto estimulante sobre la fotosíntesis.
Microalgas: espirulina, clorofila y otras especies unicelulares
- Entre las más conocidas, la espirulina y la clorofila se utilizan por su alta concentración de aminoácidos, vitaminas, antioxidantes y péptidos bioactivos.
- Actúan en sinergia con las algas marinas para reforzar la vitalidad y el equilibrio fisiológico de las plantas.

¿Cómo utilizar correctamente los biostimulantes a base de algas según sus cultivos?
Los biostimulantes a base de algas se adaptan a numerosos cultivos, según la etapa fisiológica y el modo de aplicación.
- Cultivos extensivos y plantaciones: en trigo, maíz, remolacha, girasol o colza, el objetivo es apoyar el crecimiento vegetativo, reforzar el enraizamiento y mejorar la resiliencia frente a los riesgos climáticos. La aplicación se realiza generalmente después de la emergencia, en la fase de rebrote o antes de un episodio de estrés previsible.
- Cultivos perennes: en viticultura, fruticultura u olivicultura, los extractos de algas se utilizan a menudo antes de la floración, en el cuajado o después de intervenciones mecánicas como la poda. Contribuyen a una mejor recuperación, una floración uniforme y una mejor tolerancia a los estrés térmicos o hídricos.
- Horticultura y jardinería: en hortalizas de hoja, hortalizas de fruto o plantas ornamentales, los biostimulantes a base de algas favorecen un crecimiento regular, un mejor vigor de las plántulas y una calidad visual óptima. Por lo general, se integran desde la plantación o en tratamiento foliar durante las fases sensibles del ciclo.
Tenga en cuenta que estas recomendaciones son generales y pueden variar según los cultivos, las condiciones edafoclimáticas y las formulaciones. Para obtener consejos adaptados a sus itinerarios técnicos, es preferible ponerse en contacto con los proveedores y expertos del sector que comercializan biostimulantes a base de algas.
Integre los extractos de algas en su estrategia agronómica
Impulse naturalmente la vitalidad de sus cultivos integrando los biostimulantes a base de algas en sus prácticas. Al reforzar la nutrición, el crecimiento y la resiliencia de las plantas, estas soluciones innovadoras se adaptan a todo tipo de cultivos. Entonces, elija una palanca técnica sostenible, eficaz y compatible con los requisitos de la agricultura moderna, frente a los desafíos climáticos y económicos actuales.


